Toxina 1 zona
Relajación de una zona de expresión —frente, entrecejo o patas de gallo— para suavizar las líneas dinámicas.
Suaviza las líneas de expresión conservando la naturalidad de tu gesto.
La toxina botulínica relaja de forma controlada los músculos responsables de las arrugas dinámicas —frente, entrecejo y patas de gallo— para una mirada más descansada y un rostro más fresco. También es un tratamiento de referencia para el bruxismo y la tensión mandibular.
El objetivo siempre es la naturalidad: ajustamos las unidades y los puntos de infiltración a tu anatomía para que sigas expresándote con normalidad. Ofrecemos pautas de 1, 2 y 3 zonas, así como aplicaciones específicas como el masetero, el mentón o la toxina DAO.
Relajación de una zona de expresión —frente, entrecejo o patas de gallo— para suavizar las líneas dinámicas.
Tratamiento de dos zonas del tercio superior respetando la naturalidad del gesto.
Tratamiento completo del tercio superior —frente, entrecejo y patas de gallo— con un resultado fresco y natural.
Infiltración de toxina botulínica en el masetero para aliviar el bruxismo y relajar la tensión mandibular.
Pauta reforzada de toxina en el masetero para casos de bruxismo intenso, con efecto también afinador del contorno mandibular.
Suaviza el aspecto "empedrado" o de piel de naranja del mentón mediante toxina botulínica.
Eleva sutilmente la comisura labial relajando el músculo depresor (DAO), para una expresión más descansada.
El efecto comienza a notarse a los 3-5 días y se completa hacia los 14 días. La duración media es de 4 a 6 meses, tras los cuales el músculo recupera su actividad de forma progresiva.
No, cuando se dosifica correctamente. La técnica busca relajar solo los músculos necesarios, manteniendo la movilidad y la expresión natural del rostro.
Valoración personalizada con la Dra. Miriam Chinchón en Lumina Clinic, Lumina Clinic · Barrio de Salamanca, Madrid. Reserva con confirmación inmediata a través de Fresha.
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